¡Ey! ¡Señor! ¡Señor Conleche! ¡Eh! ¿Cómo le va, Arroz Conleche? ¡Tanto tiempo que no lo veía! ¿Qué cuenta de su vida? ¿Todo tranquilo? Y yo acá... bien, como dicen... ''tirando por no aflojar'', ¿vio? Pero qué cosa, ¿eh? Encontrarlo justo acá. ¿Sabe qué? Le cuento. Me estoy por casar. Sí, sí, no parece, ¿no? Hace ya mucho tiempo de eso... buenos tiempos. Pero ahora se vienen mejores. Sí... es una señorita muy guapa, ¿sabe? La conocí en un viaje que hice hace ya varios años a San Nicolás. Sí, ¿usted se acuerda? Buenos tiempos aquellos. Bueno, y desde ahí más o menos que andamos juntos y ahora decidimos casarnos. Sí... es toda una belleza. Y toda una compañera. Además es costurera, bah, ''modista'' le dicen ahora, ¿vio? Y sí, como andan las cosas. Sabe coser y bordar. ¿Qué más puede pedir uno? Sí... y timbera. Sí... no se imagina. Abre la puerta y se va a jugar, así nomás, apenas llega. Pero compañera, sobre todo compañera. Sí, es lo que uno necesita hoy en día. Es el próximo mes. Sí, no dude que estará invitado, sí... puede venir con su familia si quiere. Bueno, no lo quiero molestar más, señor Conleche. Muchas gracias por hacerse un momentito para hablar conmigo, ¿eh? Sí, disculpe que lo haya molestado. Sí, sí, muchas gracias. No hay de qué. Suerte, pibe, nos vemos pronto.
Pobre el señor Arroz Conleche ¿cuántas gastadas le habrán hecho por llevar ese apellido? Sin embargo, sigue siendo un buen tipo. jajaj
ResponderEliminarMe encanta lo que escribis.