lunes

reproche religioso

El señor no es mi pastor, algo me debe faltar;
el señor no es mi pastor, en algo he de fallar;
el señor no es mi pastor, él no es homosexual;
el señor no es mi pastor, él limita mi disfrutar;
el señor no es mi pastor, más que a nadie a él debo amar;
el señor no es mi pastor, sólo órdenes me da;
el señor no es mi pastor, nada le puedo confesar;
el señor no es mi pastor, todo lo que hago está mal;
el señor no es mi pastor, me educó sin libertad;
el señor no es mi pastor, porque le faltan las patitas de atrás.

domingo

paraludero

Naranjas paisajes de la naturaleza.
Rojos cielos, decorados en el fondo por un arco
iris de fetas de jamones, quesos y salames.
Dioses imperfectos e inmaduros
que sacuden las tierras y preparan bizarras bebidas en sus
respectivos cócteles. Impuros pecadores
gozan, ahogándose con el
dulce sabor de las llamas del paraíso. Árboles parlantes,
absolutamente ignorantes, perfectos músicos
de jazz. Ferias americanas
gratuitas en donde
nadie
busca ropa. Saladix con gusto a cenizas, cada una de un color diferente.
Desastres incomparablemente violentos y
aburridos. Dos más dos nunca da cuatro.